Transfusión de Sangre
Si ocurre un sangrado importante durante o después de la cirugía, puede necesitar una transfusión de sangre. Muchos donantes pueden almacenar su propia sangre antes de la cirugía, pero puede ser necesario recurrir a sangre extra del banco de sangre. Obtener sangre de este modo suele ser seguro, ya que antes de utilizarla, se controla que la sangre no esté contaminada con SIDA u otras enfermedades como la hepatitis.
Sin embargo, existe una pequeña posibilidad de que se le transmita una infección o enfermedad a través de la sangre, pero esto es excepcional. El riesgo de contagiarse hepatitis C es de 1 cada 100.000, de hepatitis B es 1 cada 200.000 y el riesgo de contraer VIH es de 1 cada 600.000.