El Hígado y el Transplante
El hígado realiza muchas funciones importantes, como filtrar los desechos y las sustancias tóxicas, procesar los nutrientes y almacenar combustible para su cuerpo.
Cuando el hígado de una persona está muy enfermo, no puede cumplir estas funciones tan importantes. En este punto, la mejor forma de tratar el problema es con un transplante de hígado.
Las personas con hígados enfermos suelen tener que esperar en una larga lista para recibir un nuevo hígado. En el pasado, estos hígados sólo provenían de donantes fallecidos -personas que acababan de morir. Pero las nuevas técnicas quirúrgicas ahora permiten a los médicos extraer parte del hígado de una persona sana y transplantarlo a una persona enferma.
La parte remanente del hígado del donante vuelve a crecer en los meses siguientes, y el hígado donado también vuelve a crecer dentro del receptor. Pero si bien el hígado aumenta de tamaño con bastante rapidez, y aparenta funcionar normalmente, aún no se sabe cuánto demora en volver a asumir todas sus funciones.