Depresión
Es común que sufra de depresión después de una situación de gran estrés, como es someterse a una cirugía mayor como la donación de hígado. Si bien se desconoce la frecuencia con que se manifiesta la depresión en los donantes de hígado, suelen ocurrir en hasta 15 de cada 100 personas que han donado uno de sus riñones.
La decisión de someterse a una operación importante también tendrá un gran efecto sobre sus seres queridos, como su cónyuge, hijos, otros familiares y amigos. Es importante que también sean tenidos en cuenta sus inquietudes y miedos. El médico defensor y el equipo de transplante pueden ayudarlo con estos temas.
La cirugía de transplante de hígado puede provocar cambios en su trabajo o su capacidad para obtener o mantener un seguro médico. Estos cambios pueden también causar estrés y contribuir a la depresión.
Si usted se siente deprimido después de la cirugía o tiene otros problemas familiares, háblelo con su médico. Él o ella podrá recetarle antidepresivos durante un tiempo o incluso referirlo a un consejero.